jueves, 11 de julio de 2013

VACILACIONES



El hecho de que se apagaran los ruidos la llevaba a ese inquietante estado en que la oscuridad tomaba el control de su mente. La trémula luz oscilaba mientras se derretía la vela. Y en esa frágil llama veía reflejado su pasado, que por momentos la iluminaba y la encandilaba, pero que también amenazaba con apagarse, al crecer levemente el soplo de su respiración.

¿En qué momento se había disociado su presente de la realidad del resto de los mortales? Prefería no pensar en eso, sino más bien dejar que fluyera esa maraña de momentos que pugnaban por reclamar atención. Ya habría tiempo de analizar, quién sabe...

La vela se iba consumiendo lentamente. No pudo evitar hacer un paralelismo con su propia vida, que sentía apagarse taciturnamente. Pensó que le faltaba el combustible necesario para mantenerla viva y le resultó duro descubrir que ese alimento ya hacía tiempo que se había acabado. Lo tenía todo y a la vez no tenía nada... Paradoja constante que acuciaba su pensamiento en permanente ebullición. Contradictoria realidad. Resbalosa superficie...

De tanto cavilar en soledad sintió frío y no obtuvo respuestas. La vacilante llama fue mermando hasta alcanzar la completa oscuridad, simbiotizada con la oscuridad y el frío de su propia alma. Necesitaba descansar...