miércoles 9 de diciembre de 2009

CÁLIDO Y REFULGENTE


Pintaré mi piel
del color de la luna...
Pintaré mis ojos
con rayos de sol...
para que sientas mi abrazo
refulgente y cálido.
Cálido como el sol…

Refulgente como la luna…



Y luego… subiré al barco de tu alma,
me perderé en un viaje a tu interior
salpicado de música,
sembrado de flores,
poblado de mariposas de color…
te abrazaré desde adentro.
Refulgente como la luna…

Cálida como el sol…



miércoles 2 de diciembre de 2009

VERSOS INVOLUCRADOS



Se encarna en mí aquel mágico volcán
que derrama su fuego en las curvas de mi pecho
que apresa en mi mente el color de tu mirada
y me convierte en mariposa vital de tu deseo.


Se encarna en vos un trepidante ardor
que abrasa la piel, enloquecedora lujuria
que transmuta mi boca en herida flor
y circunscribe tus áreas en zonas lúdicas.


Es mi amor en tu amor enredado
el que teje amaneceres, el que borda pasiones…
es tu amor en mi amor involucrado
el que garabatea exaltadas canciones...
Es nuestro amor el que traspasa los límites,
el que vibra al compás de la existencia.



sábado 21 de noviembre de 2009

PRINCESA


La princesa ha nacido y en sus manos

lleva el cetro dorado de su estirpe.

Mayúscula sonrisa en su donaire

postura elegante de su efigie.

Princesa que ha vivido entre sedas,

de placeres mundanos protegida.

Burbuja que de oscuros cristales

rodea, oculta solitaria vida.


Hoy la princesa ha despertado

arrancada del sueño más profundo

desde el cual su virginal corazón

sintió integrarse a un nuevo mundo.

Cupido con su flecha puntiaguda

lo traspuso en un segundo, al otro lado,

y sorprendida del dulce sentimiento

descubrió que se había enamorado.

Hoy la princesa siente que ha renacido.

Un largo beso de su amor está esperando

un beso interminable que sus sentidos

ha despertado, revivido, iluminado…



jueves 12 de noviembre de 2009

UN DESEO CUMPLIDO

Hace unos meses que mis musas se tomaron vacaciones. Mientras espero su regreso para ofrecer nuevas producciones, publico este cuento que ganó un premio literario en Relato Comansi el año pasado, donde escribí con mi seudónimo Patrulich.

Va para todos mis amigos y para quienes gusten leerme, para no perder el contacto, y agradeciéndoles humildemente que siempre me hayan acompañado, y que aún sigan haciéndolo...



"Un deseo cumplido"

El tinte púrpura se iba extendiendo más y más, abarcando la lejanía del horizonte y la cercanía del valle. Nubes como hilachas se abrían paso en medio de aquel manto, delgadas primero, ensanchándose después. Y la cara brillante del sol apareció, despegando despacito los ojos, bostezando, haciendo un guiño y sonriendo de a poco, a medida que sus brazos se estiraban en un cálido desperezarse.


Un rayo travieso de luz se coló por la ventana de una casa con techo de tejas, jugueteó con las cortinas blancas entreabiertas y acarició amorosamente el cabello de un niño que dormía, haciéndole cosquillas, abrillantando sus largas pestañas oscuras e iluminando su belleza infantil. Otro rayito se le unió, y otro más, y fueron tantos que Martín empezó a sentir un agradable calor y abrió los ojos. Tomó la mano luminosa del sol y sintió que se elevaba y salía por la ventana, liviano, contento y deseoso de vivir una aventura.

Desde los aires observó las nubes esponjosas, el césped de su parque recién cortado, las mariposas libando las flores, el techo medio descascarado de su casa, el arroyito sinuoso y angosto que mantenía el verdor del lugar sediento... Pero Martín quería ver otras cosas, cosas diferentes, lugares nuevos y divertidos y contarle a su mamá aquellas experiencias cuando despertara. Sabía que era un sueño, pero un sueño distinto.

Siguió columpiándose en brazos del sol, y vio más lejos un corral donde dormían acurrucadas las cabras junto con los perros; una colmena enorme suspendida de la rama de un árbol; unos peones ordeñando las vacas. Y un poco más allá había un caminito escarpado que se perdía entre la frondosa arboleda, que atrajo su curiosidad.

Martín siguió con su mirada hacia donde iba el caminito y casi al final se vio a sí mismo, de pie, pensativo, con cara de preocupado. Se sorprendió de verse, y un poquito se asustó, pero su curiosidad fue más fuerte y quiso saber qué le pasaba. Se fue metiendo lentamente en su cabeza para saber, para entender, para ayudar. Estaba triste porque había perdido su pelota de fútbol y no podía encontrarla, esa pelota de cuero nuevita que su papá le había regalado y que llevaba a todos lados consigo, la pelota "de la suerte", con la que había hecho tantos goles en la cancha del barrio. Se había ido muy lejos buscándola por todas partes, y no había sabido regresar a su casa.

Desde la altura, el niño quiso ayudar a su doble y miró aquí y allá, adelante y atrás, a un costado y al otro, hasta que halló el balón en brazos de un niño más pequeño que él, todo sucio y despeinado, descalzo y harapiento, que miraba su hallazgo con admiración y arrobamiento. Su mirada opaca se había iluminado y lanzaba destellos; en esos momentos aquel niño era feliz, aunque sabía que al volver a su casa iba a perder parte de su alegría, no obstante quería aprovechar ahora ese instante fugaz.

Martín volvió a acunarse sonriente en los brazos luminosos, a navegar por el cielo sentado en una nube, sintiendo una sensación extraña en el pecho. Quería volver a su cama para poder despertar y contarle al Martín real lo que había visto.

Cuando finalmente despertó, el sol entraba a raudales por su ventana y corrió a darle la bienvenida. Tarareaba despacito una canción mientras se vestía y salía apurado de la casa, bajo la mirada asombrada de su mamá. Buscó por todas partes su pelota nueva de fútbol, aquí y allá, adelante y atrás, a un costado y al otro, tratando de no perderse por un caminito largo... No la halló, pero de pie ante una cabaña semiderruida estaba el otro niño, el pequeño de ojos tristes ahora contentos, que jugaba con el balón que había encontrado atascado entre las piedras.

Martín sintió que su deseo de recuperar su pelota se había evaporado y en su lugar apareció una alegría infinita, una paz enorme y un deseo interminaaaaable de que aquel muchachito fuera feliz. Sabía que su balón estaba en buenas manos, o quizás, en buenos brazos, sabía que estaría bien cuidado y tendría algo que quizás a él le faltaba aprender: un verdadero valor por las cosas obtenidas.




viernes 6 de noviembre de 2009

APRENDER A VOLAR



Y cuando el corazón galope fuerte,
déjalo salir.
No existe la razón que venza la pasión, las ganas de reír...
Puedes creer, puedes soñar
abre tus alas, aquí está tu libertad.
Y no pierdas tiempo, escucha el viento,
canta por lo que vendrá,
no es tan difícil que aprendas a volar...


lunes 2 de noviembre de 2009

A ELSIS, MI MADRE PRECIOSA

Era una mujer valiente, que pasaba muchas horas tejiendo pulóveres y bordando rositas rococó en baberos, por encargo. Sólo aceptaba trabajos para realizar en su hogar, para estar presente en todo momento y brindar compañía y cuidados a sus tres hijas pequeñas, a las que amaba profundamente.

Fue muy joven a la hora de convertirse en madre, casi una adolescente, que creció a la par de sus niñas, en un ambiente duro y arrullada por la pobreza, a las que no podía regalar presentes costosos pero sí dedicación e inconmensurable amor.

En vísperas del Día del Niño, había tenido una jornada de mucha labor, sin embargo a la noche, después de arropar a sus pequeñas en sus camitas, decidió no irse a dormir hasta haber concluido las tres muñecas de trapo.

Tejió a mano las partes del cuerpo y las rellenó con algodón, cosió botones a modo de ojos, bordó con hilo de color rojo la boca y trenzó las lanas que hacían las veces de cabello. Su profundo amor estaba en cada detalle de esas muñecas forjadas por sus propias manos, y quedó atrapada en ellas su alma de madre.


Durante varios años guardé esa preciosa muñeca que mi mamá me obsequió, con la que dormí cada noche de mi infancia, en la que acariciaba cada uno de los minutos que ella había invertido, sintiendo su propio aroma y adorando su calidez y sus mimos tiernos.

Pasó mucho tiempo desde entonces... pero esa muñeca quedó grabada para siempre en mi memoria como mi tesoro más precioso, junto con ese hermoso sentimiento que me acompañó durante cada día de mi vida, y que a Dios agradezco se mantenga junto a mí, en mi corazón, hoy y siempre...


¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MAMÁ!

domingo 1 de noviembre de 2009

PASOS PERDIDOS

La huella de tus pasos se fue borrando,
desviando, disolviendo, esfumando.
El eco de tu voz ya se ha perdido
y el brillo de tus ojos se ha gastado.

La nube está ocultando al sol, de lado a lado,
el cielo se puso gris, oscuro, nublado,
y casi en el horizonte, una fina línea
de contornos sutiles, desdibujados.


Más allá, sin embargo, veo, lejano,
un tenue camino marcado de huellas
de pasos perdidos salidos de rumbo,
que buscan, que sellan, que escapan, que esperan.

Aún no es tarde para el reencuentro.
El sendero te acepta, te ayuda, te sostiene,
el sol asoma de nuevo y devuelve tu brillo,
tu voz recupera de a poco sus ecos
y la vida te integra, acariciándote,
fortaleciéndote, despejándote la mente, dándote alas.